jueves, junio 14, 2007

sólo le pido a dios...

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.


Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte.


Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.


Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.


Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

martes, junio 12, 2007

Más poesia libertaria, ¡más viva,latente y vigente que nunca!

ESTOY CON VOSOTROS
Puedo daros palabras que no tienen
significado vivo en vuestro oído,
palabras sin semilla y sin consuelo
que den calor y tono a vuestra vida;
palabras, no cuchillos para el nudo
hecho de hambres y de miedos que os amarga
sin dejaros volar ni estar en claro
dando a cada pregunta su respuesta;
palabras, no barrenos que os alumbren,
desgarrándoos, la luz que lleváis presa
bajo un montón de siglos de injusticia,
la luz de la libertad que nos puso
para hacernos distintos de las bestias;
palabras, no caminos para el paso
por donde yo quiero que el hombre vaya
a encontrarse consigo en paz consciente
siendo el hombre sagrado para el hombre
MIGUEL ALONSO CALVO



DE COMO LA PALABRA QUISO SER Y NO PODIA
Mientras la paz sea el fin y no el comienzo
mientras el miedo se combata con el miedo
mientras la ley sea norma y no principio
mientras la soledad sean miles de adjetivos
mientras sólo a los de siempre les llegue el agua al cuello
mientras la libertad sea una palabra de las enciclopedias
mientras la inteligencia se escriba con minúsculas
mientras los fusiles nos tengan a todos como blanco
mientras la sociedad sea la suciedad
mientras el orden se mantenga a culatazos
mientras la justicia esté de vacaciones
mientras todos estemos en libertad provisional
mientras se diga ejército y no ejercito
mientras la igualdad sea un signo matemático
no me digáis que la palabra sirve para algo.
MANUEL DIEZ DE LOS RIOS

De las cosas que vivimos, cada uno de nosotros


SIEMBRA
Cuando de mí no quede sino un árbol
cuando mis huesos se hayan esparcido
bajo la tierra madre;
cuando de ti no quede sino una rosa blanca
que se nutrió de aquello que tú fuiste
y haya zarpado ya con mil brisas distintas
el aliento del beso que hoy bebemos;
cuando ya nuestros nombres
sean sonido sin eco
dormidos en la sombra de un olvido insondable;
tú seguirás viviendo en la belleza de la rosa,
como yo en el follaje del árbol
y nuestro amor en el murmullo de la brisa

¡Escúchame!
Yo aspiro a que vivamos
en las vibrantes voces de la mañana.
Yo quiero perdurar junto contigo
en la savia profunda de la humanidad:
en la risa del niño,
en la paz de los hombres.
en el amor sin lágrimas.

Por eso,
como habremos de darnos a la rosa y al árbol,
a la tierra y al viento,
te pido que nos demos al futuro del mundo...

MIGUEL OTERO SILVA.
VENEZUELA

Volveré junto a ti, con la primera generación de Operación Triunfo!

VOLVIA A CASA
Volvía a casa entre disparos y engañadas multitudes
ciegas en su tormenta, amado pueblo mío.
Qué trágico, qué duro, qué cruel nuestro destino
de arar sobre el mar y que la luz te enlute.

Desasosiego físico, que podía palpar
como un dolor de muelas en el alma,
me saturaba el cuerpo: zozobra que era náusea,
entre certeza y duda de tu verdad mañana.

Yo soy mi pueblo ciego con los ojos abiertos.
Mi pueblo luminoso embarrado de sombra.
La realidad y el sueño, la raíz y el lucero.
La guitarra que siembra la semilla del alba.

Por igual me dolían la bala y el herido.
Tu día levantaba sus blancas torres altas
lúcidas de esplendor, oh recio pueblo mío,
si tu noche invadíame con pirámides truncas.

Sólo soy la guitarra que canta con su pueblo.
Aliento de su barro mi voz suya.

LUIS CARDOSA Y ARAGON
GUATEMALA
La nota romántica,quiero decirte que te amo,con parte de clásicos de Disney...

EPITAFIO
Aqui yace
un obrero sueco.
Caído en tiempo de paz.
Desarmado, indefenso.
Fusilado
por balas desconocidas.

Su crimen fue el hambre.
No lo olvidéis jamás.

ERIK BLOMBERG.
SUECIA.

EN ALGUN LUGAR
En algún lugar
tiene que haber un rayo de luz
que disipe las tinieblas del futuro
una esperanza
que no se deje matar por el desencanto
y una fe
que no pierda inmediatamente la fe en si misma

En algún lugar
tiene que haber un niño inocente
al que los demonios no han conquistado aún
un frescor de vida
que no espire putrefacción
y una felicidad
que no se base en las desgracias de los demás.

En algún lugar
tiene que haber un despertador de la sensatez
que avise el peligro de los juegos autoaniquiladores
una gravedad
que se atreva a tomarse en serio
y una bondad
cuya raíz no sea simplemente maldad frenada.

En algún lugar
tiene que haber una belleza
que siga siendo belleza
una conciencia pura
que no oculte un crimen apartado
tiene que haber
un amor a la vida
que no hable con lengua equívoca
y una libertad
que no se base en la opresión de los demás.

MARIA WINE

lunes, junio 11, 2007

La canción de los marginados


En este momento de oprobio,en el que la mano amiga, el abrazo,la solidaridad,el apoyo,más que un clamor,constituye un grito de auxilio,una imperiosa necesidad de conciencia ciudadana;en el que tantos sueños rotos divagan por el camino de la fe,por el transitar usual de esta vida, a veces sin sentido,por estos caminos de Dios,nada mejor que compartir,la versión en español que la talentosa y hermosa Fernanda Meade, integrante del grupo Pandora, hiciera para la versión en español del inolvidable clásico animado de Disney sobre la versión de la inmortal novela de Víctor Hugo, El jorobado de Nuestra Señora de París... Se les quiere y necesita, de verdad...


Todo lo que sería capaz de lograr...¡con una pequeña ayuda de mis amigos!


Con Una Pequeña Ayuda De Mis Amigos
¿Qué pensarías si cantara desafinado,
te levantarías y me dejarías?
Déjame tus orejas y te cantaré una canción
y trataré no cantar fuera de tono.
Oh, logro pasar con un poco de ayuda de mis amigos,
Mm, me coloco con un poco de ayuda de mis amigos,
mm, voy a intentarlo con un poco de ayuda de mis amigos.
¿Qué es lo que hago cuando mi amor está lejos?
(¿Te preocupa estar sólo?)
¿Cómo me siento al final del día?
(¿estás triste porque estás sólo?)
No, logro pasar con un poco de ayuda de mis amigos,
Mm, me coloco con un poco de ayuda de mis amigos,
mm, voy a intentarlo con un poco de ayuda de mis amigos.
¿Necesitas a alguien?
Necesito alguien a quien amar
¿Podría ser cualquiera?
Quiero alguien a quien amar.
¿Creerías en un amor a primera vista?
Si, estoy seguro que pasa a todas horas.
¿Qué es lo que ves cuando enciendes la luz?
No puedo decírtelo pero sé que es mío.
Oh, logro pasar con un poco de ayuda de mis amigos,
Mm, me coloco con un poco de ayuda de mis amigos,
mm, voy a intentarlo con un poco de ayuda de mis amigos.
¿Necesitas a alguien?
Necesito alguien a quien amar
¿Podría ser cualquiera?
Quiero alguien a quien amar.
Oh, logro pasar con un poco de ayuda de mis amigos,
con un poco de ayuda de mis amigos.

Socorro! necesito a alguien¡
Socorro! no a cualquiera
¡Socorro! sabes que necesito a alguien
¡Socorro!Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
Nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Ahora mi vida ha cambiado tanto
Mi independencia parece desvanecerse en una neblina
A veces me siento tan inseguro
Sé que te necesito
Como nunca antes te había necesitado
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
Nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Ayúdame, ayúdame.
Socorro! necesito a alguien
¡Socorro! no a cualquiera
¡Socorro! sabes que necesito a alguien
¡Socorro!
Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
Nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Ahora mi vida ha cambiado tanto
Mi independencia parece desvanecerse en una neblina
A veces me siento tan inseguro
Sé que te necesito
Como nunca antes te había necesitado
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
Nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas
Ayúdame si puedes, me siento deprimido
Y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor, ¿no me ayudarás?
Ayúdame, ayúdame.


sábado, junio 09, 2007

Un homenaje a una verdadera estrella: Melinda Doolittle

Aún cuando no haya sido la ganadora de American Idol VI, esta joven tiene todo el talento, la fuerza y calidad interpretativa como para considerarla una super estrella que de seguro dará mucho de que hablar por muchisimo tiempo,de ahora en adelante...


viernes, junio 08, 2007

¡viernes de remembranza! anecdotario de idas y vueltas por el occidente del país...

Rememorando, desde esta trinchera, los últimos acontecimientos de mi transitable día a día, me siento en la necesidad de expresarles lo maravilloso de mi doble viaje a la ciudad de Maracaibo durante mi “descanso vacacional”, encaminado, más que a descansar, a la búsqueda de alternativas para honrar el compromiso ciudadano de la búsqueda de la paz y felicidad. En el entendido expreso, de que se trata de eso, de una necesidad forzosa a la que dar obligatorio cumplimiento para lograr ser quienes realmente somos.

Acciones desesperadas conducen, a veces, a soluciones desesperadas. Y esa desesperación a veces puede dar lugar, a cambios drásticos de vida, que a su vez pueden llevar, a situaciones más paradójicas y complicadas que las transitadas con anterioridad.

No obstante, ir a Maracaibo significó, reencontrarme con la esencia ciudadana,con el calor de la gente. Un calor que trasciende la animosidad, camaradería y gentilicio ciudadano de los marabinos, maracuchos y zulianos (para no herir susceptibilidades en la definición de quienes provienen de esta hermosa entidad político territorial),sino además, los más de 32 grados centígrados de temperatura que generaban en la calle un sofoco verdaderamente espectacular.

Sus calles, centros comerciales, librerías, restaurantes, tarantines y sitios, constituyen una pluralidad de alternativas que satisfacen todos los gustos y generan una animosidad particular, para quienes, no nos queda más, que prendarnos de su encanto, de verdad.

Caminar cerca de la sede del Gobierno regional, pasar frente al majestuoso Teatro Baralt, caminar por las inmediaciones de estos lugares y detectar las posibilidades de obtener, subrepticiamente, una copia de algún cd de cualquier cantante, de cualquier época e incluso, cualquier película, con su material adicional, a un precio para nada comparado con su precio real; comerse un delicioso cepillado o helado de HELADOS ANTONIO, tentar el paladar con la más extraordinaria combinación de sabores tropicales en JUGOSO, comerse un DESGRANADO (granos de maíz, acompañados de crema de leche, queso parmesano y queso fundido, ¡como para morirse de gusto!), los pasteles, las mandocas, los tequeños, las papas rellenas, tomarse unos tragos en VIBAS al salir del Centro Bellas Artes, perderse en su Sambil, esperar en De Candido, mientras abren las tiendas, pasear en el tranvía, haciendo un particular recorrido por la ciudad, visitar “las playitas” para comprar de todo a buenos precios, o simplemente caminar por la Vereda del Lago, constituyen elementos de sobra para obnibular conciencia e inconciencia en este recóndito y maravilloso lugar, anhelando quedarse en él y no salir jamás de allí.

Su más preciado tesoro: su gente. (claro, por supuesto que hay excepciones, como en todas partes, pero la regla general la constituye la camaradería, solidaridad y afectuosidad marabina). Yo he podido comprobarla, y es precisamente tal, que abarca todos los ámbitos de la vida ciudadana, en la familia, en la calle, en el comercio y hasta en el trabajo o ante la posibilidad de compartir el ámbito laboral. Quizás sea cuestión de suerte, pero tratándose de mi persona, les confieso que mi experiencia en estas tierras siempre me ha dejado un buen sabor, que además me permite, a pesar de aún no poder lograr establecerme en ella, al menos dejar siempre abierta la posibilidad de volver y dejarme llevar por su particular encanto.

jueves, junio 07, 2007

Revisionando clásicos románticos inolvidables en la inconfundible presencia de Julieta Venegas

Existen canciones emblemáticas que constituyen parte, de nuestro particular vivir.
Esas canciones permanecen inalterables en nuestra mnemoria y afecto. A veces ellas también son utilizadas por nuevas figuras para contemporaneizarlas y a su vez ratificar la presencia de estos nuevos seres de luz en el firmamento artístico,entre canciones y recuerdos, independientemente de los intereses artisticos o económicos que medien para ello, lo cual a todas luces permite,en medio de todo,expandir el efecto de sus letras y melodias en la memoria y conocimiento universal de los pueblos que tienen acceso a ellas...
Tu estas siempre en mi mente
pienso en ti amor a cada instante
como quieres tu que te olvide si estas tu
siempre tu tu tu tu
siempre en mi mente
Tu estas siempre en mi mente
como hiciste tu para olvidarme
ayúdame a olvidar en mi mente siempre estás
siempre tu tu tu tu
siempre en mi mente
Qué voy hacer no se
no encuentro nada nada nada
la solución no se como encontrarla
y yo trato de olvidarte
y yo quiero olvidarte
y yo no se
como te olvido
Siempre en mi mente vida mía
siempre en mi mente vida mía
como te olvido vida mía
siempre en mi mente vida mía


Morena mía
Voy a contarte hasta diez
Uno es el sol que te alumbra
Dos tus piernas que mandan
Somos tres en tu cama, tres
Morena mía
El cuarto viene después
Cinco tus continentes
Seis mis medias farreas de mis medios calientes
Sigo contando ahorita
Bien, bien, bien, bien
Morena mía
Siete son los pecados cometidos
Suman ocho conmigo
Nueve los que te cobro
Mas de diez es sentido
Y por mi parte sobra darte lo que me das
Dámelo bien
Un poco aquí, un poco a quién
Cuando tu boca me toca
Me pone y me provoca
Me muerde y me destroza
Toda siempre es poca
Y muévete bien, que nadie como tu sabe hacer café
Morena agarra, ay me mata
Me mata y me remata
Y vamos al infierno
Porque no sea eterno, suavemente
Que nadie como tu me sabe hacer café
Pero cuando tu boca, me toca
Me pone y me provoca
Me muerde y me destroza toda siempre es poca
Y muévete bien, bien, bien
Que nadie como tu me sabe hacer, uh, café
Bien, bien, bien, bien
Bien, bien, bien, bien
Morena mía
Si esto no es felicidad
Que baje dios y lo vea
Y aunque no se lo crea
Esto es gloria
Y por mi parte pongo el arte
lo que me das
damelo
cuidalo bien
un poco asi, un poco a quien.

miércoles, junio 06, 2007

¡El emperador vá desnudo!


El traje nuevo del emperador es un cuento de hadas danés escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837 como parte de Eventyr, Fortalte for Børn (Cuentos de hadas contados para niños) Fue originalmente conocido como Keiserens Nye Klæder. La historia es una fábula o apólogo con un mensaje de advertencia: Sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea, o también: No existen las preguntas estúpidas.

Las expresiones El traje nuevo del emperador y El emperador va desnudo se usa a menudo en alusión al cuento de Andersen, la metáfora indica una situación en la que una amplia (y usualmente sin poder) mayoría de observadores decide de común acuerdo compartir una ignorancia colectiva de un hecho obvio, aun cuando individualmente reconozcan lo absurdo de la situación.

El cuento también se usa en referencia a la “verdad a través de los ojos de un niño”, la idea de que la verdad a menudo es dicha por gente demasiado ingenua para entender que haya grupos de presión que dicen lo contrario a lo obvio. Este es un tema de “la pureza con la inocencia” que puede verse en muchas otras obras de Andersen.

“El traje nuevo del emperador” o “El emperador va desnudo” a veces se usa en política y sociedad para referirse a cualquier verdad obvia negada por la mayoría a pesar de la evidencia, especialmente cuando es proclamada por el gobierno. (wikipedia)


El traje nuevo del Emperador
Hans Christian Andersen

Hace muchos años había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.
No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Emperador está en el vestuario”.
La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.
-¡Deben ser vestidos magníficos! -pensó el Emperador-. Si los tuviese, podría averiguar qué funcionarios del reino son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-. Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico, para que pusieran manos a la obra cuanto antes.
Ellos montaron un telar y simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche.
«Me gustaría saber si avanzan con la tela»-, pensó el Emperador. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la ciudad estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz.
«Enviaré a mi viejo ministro a que visite a los tejedores -pensó el Emperador-. Es un hombre honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él».
El viejo y digno ministro se presentó, pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. «¡Dios nos ampare! -pensó el ministro para sus adentros, abriendo unos ojos como naranjas-. ¡Pero si no veo nada!». Sin embargo, no soltó palabra.
Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color y el dibujo. Le señalaban el telar vacío, y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. «¡Dios santo! -pensó-. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea inútil para el cargo? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela».
-¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? -preguntó uno de los tejedores.
-¡Oh, precioso, maravilloso! -respondió el viejo ministro mirando a través de los lentes-. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al Emperador que me ha gustado extraordinariamente.
-Nos da una buena alegría -respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El viejo tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al Emperador; y así lo hizo.
Los estafadores pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías.
Poco después el Emperador envió a otro funcionario de su confianza a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver.
-¿Verdad que es una tela bonita? -preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía.
«Yo no soy tonto -pensó el hombre-, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta». Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo.
-¡Es digno de admiración! -dijo al Emperador.
Todos los moradores de la capital hablaban de la magnífica tela, tanto, que el Emperador quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras, se encaminó a la casa donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados.
-¿Verdad que es admirable? -preguntaron los dos honrados dignatarios-. Fíjese Vuestra Majestad en estos colores y estos dibujos -y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela.
«¡Cómo! -pensó el Emperador-. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso».
-¡Oh, sí, es muy bonita! -dijo-. Me gusta, la apruebo-. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada.
Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el Emperador: -¡oh, qué bonito!-, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente. -¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!- corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella.
El Emperador concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales.
Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, los dos embaucadores estuvieron levantados, con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos del Soberano. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: -¡Por fin, el vestido está listo!
Llegó el Emperador en compañía de sus caballeros principales, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron:
-Esto son los pantalones. Ahí está la casaca. -Aquí tienen el manto... Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, mas precisamente esto es lo bueno de la tela.
-¡Sí! -asintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había.
-¿Quiere dignarse Vuestra Majestad quitarse el traje que lleva -dijeron los dos bribones- para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo?
Quitose el Emperador sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y cogiendo al Emperador por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el Monarca todo era dar vueltas ante el espejo.
-¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente! -exclamaban todos-. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso!
-El palio bajo el cual irá Vuestra Majestad durante la procesión, aguarda ya en la calle - anunció el maestro de Ceremonias.
-Muy bien, estoy a punto -dijo el Emperador-. ¿Verdad que me sienta bien? - y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido.
Los ayudas de cámara encargados de sostener la cola bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el Emperador bajo el magnífico palio, mientras el gentío, desde la calle y las ventanas, decía:
-¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del Emperador! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!
Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél.
-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.
-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.
-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!
-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.
Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.
...

¡El emperador está desnudo!.
Por más que los zátrapas que le han engañado,haciéndole creer que ostenta la mejor de las vestimentas,por más que se evidencia el derroche excesivo en prendas de vestir, producto del imperio, ése al cual dicen rechazar y pretenden exorcisar su influencia del pueblo que desgobierna, tanto él como su séquito, pero que todos ellos ostentan con descaro, despilfarando el herario público y adquiriendo propiedades en territorio del imperio,además del convulsivo consumo de sus productos; a pesar de ello, está desnudo.

Ahora expone sus miserias, no sólo ante el complaciente séquito que al unísono aclama y señala que se desenvuelve con elegancia,nervioso y exaltado,porque sabe que no es así,pero no le queda de otra,pues la sentencia del escarnio y acreencia de las sanciones de rigor, penden sobre ellos,cual espada de Damócles.

El emperador está desnudo y eso le hace vulnerable. Eso lo sabe bien,mejor que nadie, más no quiere reconocerlo,porque él también teme. Teme que la historia se repita,pero esta vez, sin suerte para él,esta vez sin feliz ni triunfante regreso. Por eso sudfa,grita,atropella,amenaza, obstaculiza,ridiculiza y sonríe nerviosamente, porque no sabe qué más ahacerse,porque no puede correr,devolverse rápidamente a vestirse,sin que nadie se de cuenta de su desnudez.

El emperador está desnudo y esta vez, no es sólo un niño quien lo sabe y proclama,sino todo un contingente ciudadano, que sabe, reconoce,espera y aguarda el final del desfile, para ratificar con hechos,prudencia y pacífico respeto, lo que a estas alturas es prácticamente imposible de ocultar... su desnudez y fragilidad, quizá el inicio del final...porque el emperador está desnudo y eso, a estas alturas, nadie lo puede negar...
XXX