viernes, octubre 26, 2007

Atención a todos...sigue la fiesta del cine ibérico









¡Buenas noticias!, continúa el festival de cine español, ahora en la sala afiliada al circuito gran cine,ubicada en el centro comercial Patio Trigal de estaciudad, a un costo, superlativamente más bajo, que el del valor de la entrada en la sala Premium de Cines Unidos Sambil y durante dos dias por cada película, en tres funciones. Así que,queridos amigos, podría decirse que esta vez no hay excusa para no tratar de acercarse a disfrutar de, al menos una de las pelis de esta muestra, que de momento repite lo exhibido la semana pasada (Iberia, La Educación de las Hadas, Carmen, Alatriste y Yo soy la Juani). Ojalá continúe con el resto, porque de verdad creo lo merecemos los amantes del cine.

A decir verdad, de Usted depende, amante del cine, apoyar con su asistencia esta importante iniciativa que al menos ocurre una vez por año. (Yo les confieso, sin pena alguna, que hice un verdadero esfuerzo,en plena etapa de pelazón y traté de ver lo másque pude, confiado en que lo que uno lee,vive,ve,come y disfruta,finalmente es lo que se lleva!)

Además de ello, acaba de estrenarse en funciones normales,pero en la premium del Sambil, Alatriste y conjuntamente, en otra de las salas de ese complejo, la inquietante e interesante Frágiles, del talentoso Jaume Balagueró (la mejor de las que hasta ahora ha realizado), con las excelentes actuaciones de Calixta Flockhart, que de verdad vale la pena disfrutar, para los amantes del buen cine de suspenso.
Estoy por escribirles de Carmen, Alatriste y Yo Soy la Juani, que son las que hasta ahora pude apreciar.

La "evolución" de una "mujer de fuego" transformada en artista




Olga Tañón comenzará en marzo gira por Latinoamérica
Viernes 26 de octubre de 2007

Con la gira denominada "Evolución" Tañón visitará Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, México, República Dominicana, Venezuela, entre otros países latinoamericanos. La cantante anunció dos conciertos para el 1 y 2 de marzo de 2008 en San Juan, con los que dará comienzo a una gira que la llevará a escenarios de Latinoamérica, Estados Unidos y España.

En Estados Unidos tiene confirmadas sus presentaciones en siete ciudades, donde ofrecerá su espectáculo antes de viajar a España, aunque no concretó las fechas. Tañón indicó en rueda de prensa que decidió llamar la gira "Evolución" por la manera en que se ha desarrollado su carrera. La presentación del 1 de marzo se grabará en alta definición y será transmitida un mes después a más de 25 millones de personas, según informó Roberto Barreiro, alto ejecutivo de la compañía de televisión por satélite DirecTV. Barreiro añadió, que el costo de la producción alcanzará los 200.000 dólares.

George Zamora, vicepresidente de Univision Music Group, compañía que representa a Tañón, dijo que "Olga es una súper estrella. Es una verdadera artista en todos los géneros generales", antes de entregar hoy a la ganadora de cinco Premios Grammy el disco de oro por la venta de más de 100.000 copias de su producción "Soy como tú", de 2006.

"Esto es una gran sorpresa. Es tan difícil llegar a esto por la lamentable piratería. Es un sacrificio", señaló Tañón. "Estoy contenta y feliz. El ambiente y la industria van cambiando a diario", agregó la cantante, quien el próximo 20 de noviembre sacará al mercado su nueva producción, "Éxitos a 2 tiempos". Una parte de los ingresos generados por cada concierto de San Juan se donará al albergue para mujeres maltratadas Casa Protegida Julia de Burgos y al Centro de Cáncer del Hospital Pediátrico, en la capital puertorriqueña. (Cortesía de Cadena Global/EFE)

Rosa Elisa y Adriana Beatriz




A quien Dios no le dá hijos....¡el diablo le da sobrinos!, sabia expresión popular para expresar que nadie sale ileso en este mundo universo en el que nos corresponde interactuar.
En anteriores oportunidades he expresado anécdotas o sucesos de mi particular existencia y dentro de ella tienen una participaciíon importante, los sobrinos, la prole, siguiente generación que genealógicamente determina la estirpe de cada familia.
En mi caso específico, proveniendo de una familia de varones,donde la única fémina era la progenitora de dicho "mini clan",durante mucho tiempo se albergó en vano la esperanza de que viniciese una niñaa acompañar el tránsito terrenal de la familia, que en vano tras ocho fallidos intentos, cerraron la fábrica con la desesperanzada ilusión deshecha, porque sólo penes y testiculos desfilaron ante la mirada y resignado alborozo de mis padres.
Y como no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista, esa descendencia se encargó de areglar las cosas y brindarnos a todos, dentro de la infinita alegría de recibir esos pequeños grandes amores, prolongación de vida, de ofrecernos el placer inigualable deinvertir la carga genética y a la fecha, de ocho primorosos tesoros (Kleydis Beatriz, kleybis Nakarid, Oswaldo Elias, Verónica del Valle, Andrew Enmanuel, Rosa Elisa, Adriana Beatriz y Luis Mario), ahora las féminas, afortunadamente en nuestra familia, como en el mundo, liderizan los caminos,alegran la existencia y dan color a la vida ciudadana que nos corresponde asimilar. En las fotos, dos angelitos de este nuevo clan familiar, Rosaelisa y Adriana Beatriz, desde los cálidos y paradisiacos rincones de Anzoátegui.
Yuri,"Si, soy asi"


Recomenzar,volver a empezar...empezar de nuevo




...Para todos, pero muy especialmente, para Cyn, Freddy y todos aquéllos que, en algún momento de nuestra vida, ante el irreductible y auténtico rostro amargo de la realidad, nos hemos visto enfrentados, a exorcisar nuestros propios demonios,purificar
nuestras almas y emprender de nuevo el vuelo....¡para empezar de nuevo!
Siempre es difícil,recomenzar,sobre todo cuando se tiene,de manera tan predeterminada,que la lucha por alcanzar la felicidad reside,no en sentirse bien con uno mismo, para luego poder departir con los demás y proyectar esa paz interior hacia todo cuanto te rodea, sino más bien, cuando se te insiste con verdadera vehemencia,en que para ser realmente feliz, depende de un agente externo,extraño a ti: alcanzar el amor (concebido y enfocado sólo hacia la obtención de una pareja,que ha de ser, de paso, el (o la) primero (a) que llegue a ti, sin posibilidad democrática de elegir, porque de lo contrario, colocas en duda tu reputación, si eres mujer,mientras que si eres hombre,mientras más,mejor)desechando la verdadera esencia del amor,enlodando el necesario autoconocimiento y flagelando de antemano,truncando, la normal posibilidad de vivir y experimentar,con cautela, seriedad y conocimiento de todas las implicaciones y limitaciones del caso,pero sin dejar de amar,ser y experimentar,auténticas leciones de vida.

Por ello,resulta tan cuesta arriba a veces, recomenzaro empezar de nuevo, ante cualquier tropiezo, como bien lo expresa la letra,música e interpretación de esta clásica y certera balada con letra y música de ese poeta del amor y de la vida humana objetivada,José Luis Perales, que me permito compartir con todos ustedes, en esta casi lluviosa y friolenta mañana de viernes...

Massiel, Voy a Empezar de nuevo

jueves, octubre 25, 2007

Poco, poco a poco todo acaba, todo se convierte en nada...


Manuel Mijares, poco a poco

Cómo luchas ahora,Cuando ya no hay nada que ganar
Quiere recuperarme,Cuando sabes que ya es tarde y no podrás

Vuelves a maquillarte y te arreglas sólo para mí
Juegas a darme celos,Y me acosas todo el tiempo, porque si

Por qué no me dejas respirar,conviertes mi vida en un infierno
Me siento tu esclavo, cuando amamos

Poco, poco a poco, todo acaba,Todo se convierte en nada
Tienes que aceptarlo.

Poco, lentamente poco a poco
Se nos va vaciando el alma
Poco, sutilmente, poco a poco
Lentamente, poco a poco...Se nos va vaciando el alma

Uno solo no basta,El amor hay que hacerlo entre dos
Al final siempre pasa,Que se acaba por cansar el que más dió

¿Por qué no me dejas respirar?
Conviertes mi vida en un infierno
Me siento un giñapo, cuando amamos

Poco, poco a poco, todo acaba,Todo se convierte en nada
Tienes que aceptarlo

Poco, lentamente, poco a poco...Se nos va vaciando el alma

Poco, poco a poco, todo acaba,Todo se convierte en nada
Tienes que aceptarlo

Poco, lentamente, poco a poco...Se nos va vaciando el alma

Poco, sutilmente poco a poco,Lentamente poco a poco
Se nos va vaciando el alma...

La balada de Hans y Jenny, del poeta venezolano Aquiles Nazoa



Verdaderamente,
nunca fue tan claro el amor,
como cuando Hans Christian
Andersen amó a Jenny Lind,
el Ruiseñor de Suecia.

Hans y Jenny eran soñadores y hermosos,
y su amor compartían como dos colegiales
comparten sus almendras.

Amar a Jenny era como ir comiéndose una
manzana bajo la lluvia. Era estar en el
campo y descubrir que hoy amanecieron
maduras las cerezas.

Hans solía cantarle fantásticas
historias del tiempo en que los témpanos
eran los grandes osos del mar. Y cuando
venia la primavera, él la cubría con
silvestres tusilagos de trenzas.

La mirada de Jenny poblaba
de dominicales colores el paisaje.

Bien pudo Jenny Lind
haber nacido en una caja de acuarelas.

Hans tenia una caja de música
en el corazón,
y una pipa de espuma de mar,
que Jenny le diera.

A veces los dos salían de viaje por
rumbos distintos. Pero seguían amándose
en el encuentro de las cosas menudas
de la tierra.

Por ejemplo,
Hans reconocía y amaba a Jenny
en la transparencia de las fuentes
y en la mirada de los niños
y en las hojas secas.

Jenny reconocía y amaba a Hans
en las barbas de los mendigos,
y en el perfume de pan tierno
y en las más humildes monedas.

Porque el amor de Hans y Jenny era
íntimo y dulce como el primer
día de invierno en la escuela.

Jenny cantaba las antiguas baladas
nórdicas con infinita tristeza.

Una vez la escucharon unos estudiantes
americanos, y por la noche todos
lloraron de ternura
sobre un mapa de Suecia.

Y es que cuando Jenny cantaba,
era el amor de Hans
lo que cantaba en ella.

Una vez hizo Hans un largo viaje
y a los cinco años estuvo de vuelta.

Y fue a ver a su Jenny
y la encontró sentada,
juntas las manos,
en la actitud tranquila
de una muchacha ciega.

Jenny estaba casada y tenía dos niños
sencillamente hermosos como ella.

Pero Hans siguió amándola
hasta la muerte, en su pipa de espuma
y en la llegada del otoño
y en el color de las frambuesas.
Y siguió Jenny amando a Hans
en los ojos de los mendigos
y en las más humildes monedas.

Porque, verdaderamente,
nunca fue tan claro el amor como cuando
Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind,
el Ruiseñor de Suecia.

Aquiles Nazoa

Hermosa, valedera y certera declaración de amor, que se ha eternizado en la extraordinaria pluma de nuestro excelso poeta Aquiles Nazoa y que mi querida amiga Miguelina, finalmente me hizo llegar,para compartir con todos ustedes.

Las hermosas e inolvidables imágenes que acompañan este post,forman parte de los fotogramas de la clásica historia de amor "Luces de la Ciudad" de Charles Chaplin.

Aún cuando ha parado de llover, por fuera,... adentro, sigue copisamente lloviendo...

Así están las cosas, en esta tierra de gracia en desgracia


Despiden a Fabiola Colmenares de Venevisión

(Miércoles 24 de octubre de 2007)

10:01 AM La artista informó que el canal la botó por su posición política adversa al gobierno de Chávez, la cual quedó reafirmada en su pasada aparición en el Teatro Teresa Carreño junto a los estudiantes. Esta noticia se produce justo después que se anunció a los medios que la actriz protagonizaría la próxima Telenovela del canal venezolano, junto a la figura varonil de Luciano D'Alessandro.

La nueva telenovela escrita por Benilde Ávila, se comenzará a grabar el mes que viene, y las actuaciones principales que destacan a Colmenares, estan confirmadas, pero luego del supuesto despido nos preguntamos ¿qué pasará con esto? ¿buscarán otra protagonista?Fabiola Colmenares, que se ha destacado en nuestro país por sus papeles protagónicos, entre ellos el de "cosita rica" muy recordado por el público, volvería a la pantalla chica en horario de las 10 pm., para sustituir con su rostro, antes de finalizar el año, el espacio que actualmente cubre la telenovela "Aunque mal pagen".Para nadie es sorpresa la posición que matiene el canal de la colina sobre el tema político en Venezuela, y aunque no conocemos pronunciamento alguno del canal sobre el despido de la artista, se dice que la presencia de Colmenares "dañaba la imagen de la empresa".Hace una semana se produjo un altercado en el Teatro Teresa Carreño al no dejar entrar a estudiantes de la oposición a un debate sobre los artículos propuesto para la reforma constitucional, y Colmenares estuvo presente haciendose sentir.Fabiola Colmenares aprovechó la ocasión para aclarar su tendencia política, pese a lo comprometedor que resultará para su carrera, y señaló que por ser imagen pública sentía que debía alzar su voz "porque tiene un alcance" y la de los políticos ya no crea confianza en el pueblo. (por la Cadena Global)

Recordando a Alicia, dentro del mundo de lo que es y no es, en el imaginario maravilloso de Lewis Carroll...











A través de la tarde color de oro
el agua nos lleva sin esfuerzo por nuestra parte,
pues los que empujan los remos
son unos brazos infantiles que intentan,
con sus manitas guiar el curso de nuestra barca.
Pero, ¡las tres son muy crueles!
ya que sin fijarse en el apacible tiempo
ni en el ensueño de la hora presente,
¡exigen una historia de una voz que apenas tiene aliento,
tanto que ni a una pluma podría soplar!
Más, ¿qué podría una voz tan débil
contra la voluntad de las tres?
La primera, imperiosamente, dicta su decreto:
"¡Comience el cuento!"

La segunda, un poco más amable, pide
que el cuento no sea tonto,
mientras que la tercera interrumpe la historia
nada más que una vez por minuto.
Conseguido al fín el silencio,
con la imaginación las lleva,
siguiendo a esa niña soñada,
por un mundo nuevo, de hermosas maravillas
en el que hasta los pájaros y las bestias hablan
con voz humana, y ellas casi se creen estar allí.
Y cada vez que el narrador intentaba,
seca ya la fuente de su inspiración
dejar la narración para el día siguiente,
y decía: "El resto para la próxima vez",
las tres, al tiempo, decían: "¡Ya es la próxima vez!"
Y así fue surgiendo el "País de las Maravillas",
poquito a poco, y una a una,
el mosaico de sus extrañas aventuras.
Y ahora, que el relato toca a su fín,
También el timón de la barca nos vuelve al hogar,
¡una alegre tripulación, bajo el sol que ya se oculta!
Alicia, para tí este cuento infantil.
Ponlo con tu mano pequeña y amable
donde descansan los cuentos infantiles,
entrelazados, como las flores ya marchitas
en la guirnalda de la Memoria.
Es la ofrenda de un peregrino
que las recogió en países lejanos.
Alicia en el País de las Maravillas (Alice Adventures in Wonderland) es considerado como uno de los cuentos infantiles más populares del mundo .

Alicia ha fascinado tanto a lectores jóvenes como adultos de generación en generación y su lectura se ha convertido en una deliciosa obligación. Prácticamente no hay biblioteca o librería donde no se pueda conseguir.

LEWIS CARROLL, además del gran escritor que fue, era matemático, dibujante, se le considera uno de los mejores fotógrafos de su tiempo y un poeta genial. Era profesor en la universidad de Oxford. Allí conoció a la pequeña Alicia, a quien durante un paseo por el bosque, empezó a contar una historia: Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, libro clave de la literatura no sólo infantil sino también para mayores, pues Carroll sabía que para entrar en el terreno de la fantasía y el ingenio, no existe distinción de edades.
EN LA MADRIGUERA DEL CONEJO
Alicia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del río, sin tener nada que hacer: había echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía dibujos ni diálogos. «¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?», se preguntaba Alicia.
Así pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del día la había dejado soñolienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensaría del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.
No había nada muy extraordinario en esto, ni tampoco le pareció a Alicia muy extraño oír que el conejo se decía a sí mismo: «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!» (Cuando pensó en ello después, decidió que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareció lo más natural del mundo). Pero cuando el conejo se sacó un reloj de bolsillo del chaleco, lo miró y echó a correr, Alicia se levantó de un salto, porque comprendió de golpe que ella nunca había visto un conejo con chaleco, ni con reloj que sacarse de él, y, ardiendo de curiosidad, se puso a correr tras el conejo por la pradera, y llegó justo a tiempo para ver cómo se precipitaba en una madriguera que se abría al pie del seto.

Un momento más tarde, Alicia se metía también en la madriguera, sin pararse a considerar cómo se las arreglaría después para salir.
Al principio, la madriguera del conejo se extendía en línea recta como un túnel, y después torció bruscamente hacia abajo, tan bruscamente que Alicia no tuvo siquiera tiempo de pensar en detenerse y se encontró cayendo por lo que parecia un pozo muy profundo.
O el pozo era en verdad profundo, o ella caía muy despacio, porque Alicia, mientras descendía, tuvo tiempo sobrado para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a suceder después. Primero, intentó mirar hacia abajo y ver a dónde iría a parar, pero estaba todo demasiado oscuro para distinguir nada. Después miró hacia las paredes del pozo y observó que estaban cubiertas de armarios y estantes para libros: aquí y allá vio mapas y cuadros, colgados de clavos. Cogió, a su paso, un jarro de los estantes. Llevaba una etiqueta que decía: MERMELADA DE NARANJA, pero vio, con desencanto, que estaba vacío. No le pareció bien tirarlo al fondo, por miedo a matar a alguien que anduviera por abajo, y se las arregló para dejarlo en otro de los estantes mientras seguía descendiendo.
«¡Vaya! », pensó Alicia. «¡Después de una caída como ésta, rodar por las escaleras me parecerá algo sin importancia! ¡Qué valiente me encontrarán todos! ¡Ni siquiera lloraría, aunque me cayera del tejado!» (Y era verdad.)


Abajo, abajo, abajo. ¿No acabaría nunca de caer?
--Me gustaría saber cuántas millas he descendido ya --dijo en voz alta--. Tengo que estar bastante cerca del centro de la tierra. Veamos: creo que está a cuatro mil millas de profundidad...
Como veis, Alicia había aprendido algunas cosas de éstas en las clases de la escuela, y aunque no era un momento muy oportuno para presumir de sus conocimientos, ya que no había nadie allí que pudiera escucharla, le pareció que repetirlo le servía de repaso.
--Sí, está debe de ser la distancia... pero me pregunto a qué latitud o longitud habré llegado.
Alicia no tenía la menor idea de lo que era la latitud, ni tampoco la longitud, pero le pareció bien decir unas palabras tan bonitas e impresionantes. Enseguida volvió a empezar.
--¡A lo mejor caigo a través de toda la tierra! ¡Qué divertido sería salir donde vive esta gente que anda cabeza abajo! Los antipáticos, creo... (Ahora Alicia se alegró de que no hubiera nadie escuchando, porque esta palabra no le sonaba del todo bien.) Pero entonces tendré que preguntarles el nombre del país. Por favor, señora, ¿estamos en Nueva Zelanda o en Australia?
Y mientras decía estas palabras, ensayó una reverencia. ¡Reverencias mientras caía por el aire! ¿Creéis que esto es posible?
--¡Y qué criaja tan ignorante voy a parecerle! No, mejor será no preguntar nada. Ya lo veré escrito en alguna parte.
Abajo, abajo, abajo. No había otra cosa que hacer y Alicia empezó enseguida a hablar otra vez.
--¡Temo que Dina me echará mucho de menos esta noche ! (Dina era la gata.) Espero que se acuerden de su platito de leche a la hora del té. ¡Dina, guapa, me gustaría tenerte conmigo aquí abajo! En el aire no hay ratones, claro, pero podrías cazar algún murciélago, y se parecen mucho a los ratones, sabes. Pero me pregunto: ¿comerán murciélagos los gatos?
Al llegar a este punto, Alicia empezó a sentirse medio dormida y siguió diciéndose como en sueños: «¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?» Y a veces: «¿Comen gatos los murciélagos?» Porque, como no sabía contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba mucho cual de las dos se formulara. Se estaba durmiendo de veras y empezaba a soñar que paseaba con Dina de la mano y que le preguntaba con mucha ansiedad: «Ahora Dina, dime la verdad, ¿te has comido alguna vez un murciélago?», cuando de pronto, ¡cataplum!, fue a dar sobre un montón de ramas y hojas secas. La caída había terminado.
Alicia no sufrió el menor daño, y se levantó de un salto. Miró hacia arriba, pero todo estaba oscuro. Ante ella se abría otro largo pasadizo, y alcanzó a ver en él al Conejo Blanco, que se alejaba a toda prisa. No había momento que perder, y Alicia, sin vacilar, echó a correr como el viento, y llego justo a tiempo para oírle decir, mientras doblaba un recodo:
--¡Válganme mis orejas y bigotes, qué tarde se me está haciendo!
Iba casi pisándole los talones, pero, cuando dobló a su vez el recodo, no vio al Conejo por ninguna parte. Se encontró en un vestíbulo amplio y bajo, iluminado por una hilera de lámparas que colgaban del techo.
Habia puertas alrededor de todo el vestíbulo, pero todas estaban cerradas con llave, y cuando Alicia hubo dado la vuelta, bajando por un lado y subiendo por el otro, probando puerta a puerta, se dirigió tristemente al centro de la habitación, y se preguntó cómo se las arreglaría para salir de allí.

De repente se encontró ante una mesita de tres patas, toda de cristal macizo. No había nada sobre ella, salvo una diminuta llave de oro, y lo primero que se le ocurrió a Alicia fue que debía corresponder a una de las puertas del vestíbulo. Pero, ¡ay!, o las cerraduras eran demasiado grandes, o la llave era demasiado pequeña, lo cierto es que no pudo abrir ninguna puerta. Sin embargo, al dar la vuelta por segunda vez, descubrió una cortinilla que no había visto antes, y detrás había una puertecita de unos dos palmos de altura. Probó la llave de oro en la cerradura, y vio con alegría que ajustaba bien.
Alicia abrió la puerta y se encontró con que daba a un estrecho pasadizo, no más ancho que una ratonera. Se arrodilló y al otro lado del pasadizo vio el jardín más maravilloso que podáis imaginar. ¡Qué ganas tenía de salir de aquella oscura sala y de pasear entre aquellos macizos de flores multicolores y aquellas frescas fuentes! Pero ni siquiera podía pasar la cabeza por la abertura. «Y aunque pudiera pasar la cabeza», pensó la pobre Alicia, «de poco iba a servirme sin los hombros. ¡Cómo me gustaría poderme encoger como un telescopio! Creo que podría hacerlo, sólo con saber por dónde empezar.» Y es que, como veis, a Alicia le habían pasado tantas cosas extraordinarias aquel día, que había empezado a pensar que casi nada era en realidad imposible.
De nada servía quedarse esperando junto a la puertecita, así que volvió a la mesa, casi con la esperanza de encontrar sobre ella otra llave, o, en todo caso, un libro de instrucciones para encoger a la gente como si fueran telescopios. Esta vez encontró en la mesa una botellita («que desde luego no estaba aquí antes», dijo Alicia), y alrededor del cuello de la botella había una etiqueta de papel con la palabra «BEBEME» hermosamente impresa en grandes caracteres.
Está muy bien eso de decir «BEBEME», pero la pequeña Alicia era muy prudente y no iba a beber aqtrello por las buenas. «No, primero voy a mirar», se dijo, «para ver si lleva o no la indicación de veneno.» Porque Alicia había leído preciosos cuentos de niños que se habían quemado, o habían sido devorados por bestias feroces, u otras cosas desagradables, sólo por no haber querido recordar las sencillas normas que las personas que buscaban su bien les habían inculcado: como que un hierro al rojo te quema si no lo sueltas en seguida, o que si te cortas muy hondo en un dedo con un cuchillo suele salir sangre. Y Alicia no olvidaba nunca que, si bebes mucho de una botella que lleva la indicación «veneno», terminará, a la corta o a la larga, por hacerte daño.


Sin embargo, aquella botella no llevaba la indicación «veneno», así que Alicia se atrevió a probar el contenido, y, encontrándolo muy agradable (tenía, de hecho, una mezcla de sabores a tarta de cerezas, almíbar, piña, pavo asado, caramelo y tostadas calientes con mantequilla), se lo acabó en un santiamén.


--¡Qué sensación más extraña! --dijo Alicia--. Me debo estar encogiendo como un telescopio.
Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.
Después de un rato, viendo que no pasaba nada más, decidió salir en seguida al jardín. Pero, ¡pobre Alicia!, cuando llegó a la puerta, se encontró con que había olvidado la llavecita de oro, y, cuando volvió a la mesa para recogerla, descubrió que no le era posible alcanzarla. Podía verla claramente a través del cristal, e intentó con ahínco trepar por una de las patas de la mesa, pero era demasiado resbaladiza. Y cuando se cansó de intentarlo, la pobre niña se sentó en el suelo y se echó a llorar.
«¡Vamos! ¡De nada sirve llorar de esta manera!», se dijo Alicia a sí misma, con bastante firmeza. «¡Te aconsejo que dejes de llorar ahora mismo!» Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma (aunque rara vez los seguía), y algunas veces se reñía con tanta dureza que se le saltaban las lágrimas. Se acordaba incluso de haber intentado una vez tirarse de las orejas por haberse hecho trampas en un partido de croquet que jugaba consigo misma, pues a esta curiosa criatura le gustaba mucho comportarse como si fuera dos personas a la vez. «¡Pero de nada me serviría ahora comportarme como si fuera dos personas!», pensó la pobre Alicia. «¡Cuando ya se me hace bastante difícil ser una sola persona como Dios manda!»
Poco después, su mirada se posó en una cajita de cristal que había debajo de la mesa. La abrió y encontró dentro un diminuto pastelillo, en que se leía la palabra «COMEME», deliciosamente escrita con grosella. «Bueno, me lo comeré», se dijo Alicia, «y si me hace crecer, podré coger la llave, y, si me hace todavía más pequeña, podré deslizarme por debajo de la puerta. De un modo o de otro entraré en el jardín, y eso es lo que importa.»
Dio un mordisquito y se preguntó nerviosísima a sí misma: «¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde?» Al mismo tiempo, se llevó una mano a la cabeza para notar en qué dirección se iniciaba el cambio, y quedó muy sorprendida al advertir que seguía con el mismo tamaño. En realidad, esto es lo que sucede normalmente cuando se da un mordisco a un pastel, pero Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo lo que le sucedía fuera extraordinario, que le pareció muy aburrido y muy tonto que la vida discurriese por cauces normales.
Así pues pasó a la acción, y en un santiamén dio buena cuenta del pastelito.


A nanzi, mi niña


























Hoy está de cumpleaños, mi querida amiga Nanzi Flores(mi niña),un especial,maravilloso y bondadoso ser,que tuve oportunidad de validar y conocer,hace aproximadamente 14 años,cuando inmerso en un microuniverso maravilloso de nuevos términos y entorno laboral, ingresé en la Direción de Consultoría Jurídica de el Instituto Autónomo regional de Puerto. Allí, en medio de patios,almacenes,buques, operadoras portuarias, empleados y caleteros,en un viejo y pequeño edificio,se solidificó una entrañable amistad,que trascendió sus propios límites, para llegar incluso a la fraterna apreciación familiar, de quien en principio no tiene originalmente esa consanguinidad requerida para ese efecto. Compartimos la solidaridad del trabajo diario, las vicisitudes de nuestro entorno familiar, los momentos alegres y tristes, la directiva de la Caja de ahorros, almuerzos, viajes de ida y vuelta, cumpleaños, defunciones, en fin...toda una vida.

Siempre atesoro con auténtico afecto cada momento vivido, cada instante compartido con "mi niña",como cariñosamente le califico mientras que para ella, soy "su niño".

A pesar de que la vida, nos ha llevado últimamente por otros caminos y ella a veces piense,erróneamente que le olvidé,ante la ausencia física, quisiera manifestarle, con estas líneas,que es imposible hacerlo,que cuando se ama y ha compartido tan de cerca con un ser maravilloso como ella tantos momentos,es imposible,a causa del destino y las circunstancias que nos corresponden vivir, dejara un lado a los afectos y disminuir el amor, a pesar del tiempo y la distancia.

Por ello, mi eterna "niña Nanzi", para ti todo mi afecto,plagado del cariño sincero y la buena voluntad que emana del más hermoso,puro e imbatible sentimiento:el amor.

El de verdad,ese que no requiere de sexo para validar su existencia, que no se convalida con la firma de un papel o declaración ante un ministro religioso que puede erosionarse con el tiempo. ¡Feliz cumpleaños, "mi niña"!.

¡Felicidades a este gran amor de siempre,entrañable afecto, de este algo usadito corazón!


Albano y Romina Power-Felicitá, San Remo 1982 en español