Vivencias,Recuerdos,Anécdotas,Esperanzas y Desesperanzas de un ciudadano como cualquiera, criado en la convicción de que la educación, el esfuerzo, la dedicación, confianza y creatividad constituyen la base del desarrollo personal, apasionado del cine, la música. lectura y las artes
sábado, agosto 19, 2006
viernes, agosto 18, 2006
Animal de Costumbre...


El Hombre, en su sentido más genérico, sin discriminación sexista ni bolivarianismo alguno, dicen y con sobrada razón, es un animal de costumbre.
Nos acostumbramos a todo, tanto así, que hasta dejamos de ser quienes somos en aras de lo que nos acostumbramos a ser.
Desde chicos nos manejamos, a través de costumbres aprendidas, que por fuerza consuetudinaria, termina conviertiéndose en razón y motivo de nuestros modos de actuar y de pensar, al punto de condicionarnos de tal modo, que no logramos deslastrarnos de esas conductas aprehendidas por haberlas hecho parte nuestra.
Nos aterra el cambio, nos resistimos a él de manera tan firme y desesperada, que la simple posibilidad de cambiar, nos paraliza e imposibilita pensar y asimilar con justeza cuándo éste además de necesario,resulta inherente a nuestro efectivo desarrollo.
Para colmo de males, terminamos acostumbrándonos... a lo malo...
Olvidamos la no discriminación por sexo, raza, culto o religión, las reglas de cortesía, las normas del buen hablante y oyente, los principios de solidaridad ciudadana y ni hablar del manual de carreño!, que vá, como eso es de la IV República, producto del escualidísmo, hay que defenestarlo.
Hoy día la premisa es irrumpir intespestivamente, sin permiso, ordenar, gritar y exigir a los demás sin pedir las cosas de a favor, considerar tener la razón pior encima de cualquier circunstancia , en fin, nos hemos convertido, genéricamente (porque afortunadamente creo que aún habemos honrosas excepciones) en un hazmereir de gente, producto de una "comiquita de país". De ahí el por qué la certeza del adagio aquél de que "los pueblos tienen los gobernantes que se merecen!, por lo que lamentablemente, al salir a la calle, escuchar y ver la actitud de la gente en la calle, sobre todo de aquellos que se creen mayorìa y piensan erróneamente que "al fin son tomados en cuenta", me convenzo más de que por lo pronto pareciera que aqui no hay nada que hacer, de que tenemos lo que nos merecemos y pareciera que por más de tiempo del que a mi gusto quisiera.
Asi las cosas, ante un panorama como ese, creo que más que fusionarnos, compenetrarnos y reconciliarnos, lo que necesitamos, es un exorcismo y la posibilidad cierta de creer...¡que aún los milagros existen!
(Perdonen por favor el pesismismo y la desesperanza, ¡aún siendo viernes de estreno!)
(Perdonen por favor el pesismismo y la desesperanza, ¡aún siendo viernes de estreno!)
jueves, agosto 17, 2006
Maroa o cuando lamentablemente el amor y la música no logran vencer la violencia...



Solveig Hoogesteijn nació en 1946 en Suecia, hija de padre holandés y madre alemana, un año después la familia Hoogesteijn emigró a Venezuela. Entre 1971 y 1976 estudió Cinematografía en la Escuela Superior de Cine y Televisión de Múnich.
Más tarde estudiaría también Literatura y Arte en la Universidad Central.
Aunque en un principio Hoogesteijn filmó sobre todo documentales y películas para la televisión, es conocida sobre todo por sus largometrajes, en los cuales ha sido, en muchas ocasiones, no sólo directora sino también guionista.
En 1977 ganó con su primera película "El mar del tiempo perdido", el premio del Festival de Cine de la Habana. Otras distinciones han merecido por ejemplo sus películas Manoa (1980) y Maroa (2005).
Es precisamente de esta, su más reciente producción fílmica,que quiero comentarles.
Fui a ver Maroa con la mayores expectativas e ilusiones. Primero, porque necesitaba con ansias reencontrarme con nuestro cine, al que le dedicaré unas líneas próximamente.
Y segundo, por tratarse de Solveig.
Una mujer talentosa, inteligente, apasionada de su trabajo, con uina clara idea de la vida y de sus propios propósitos para con la suya. Valiente, de aparente rudeza y total claridad, con la que tuve el honor y gusto de compartir hace más o menos dos años y medio, en un taller de dirección cinematográfica, que para mi fue como un crisol, del cual se desprendieron millones de luces multicolores, para alegrarme la vida (¿aunque casi me cuesta el trabajo!) y ampliar mis horizontes.
Directora de "Macu, la mujer del policía", una de las peliculas venezolanas más taquilleras de la historia de nuestro malquerido cine.
Ya para el tiempo del curso, Solveig, divertida, amena, inteligente y creativa, nos habló de Maroa, nos mostró partecitas del guión e hizo mención que en su reparto estaba Elba Escobar, nada más y nada menos, quien, a juicio de este servidor, después de la fallecida Hilda Vera, constituye la gran diva del cine venezolano.
Entonces, con esos antecedentes, cómo no salir corriendo a verla!
Pero resulta que lamentablemente, todas mis expectativas se desvanecieron, porque lo que representaba una premisa interesante: el despertar del amor por la música en una niña-mujer, criada en la violencia y miseria, se convirtió en un manido ejercicio de dramaturgia no resuelto, plagado de lugares comunes y algunos desaciertos.
No obstante, ciertamente lo mejor de la pelicula lo es Elba Escobar, perfecta en su personaje de la abuela desalmada, inescrupulosa, real. Y Víctor Cuica, con su, si se quiere poético rol que recuerda a aquella primera "Manoa", que dió a conocer a esta talentosa mujer de cine.
Ni la presencia de Tristán Ulloa, talentoso actor español, ni la musicalización, ni la brillante Yorlis Domínguez en su debut fílmico, ni el aguerrido Luke Grande, en una participación importante, consiguen salvar del naufragio guionistico a esta película.
El problema, ni siquiera es formal, puesto que, a juicio de quien suscribe y salvo mejor opinión, los primeros 25 minutos del film, la dirección es acertada y la idea resulta interesante. Pero no convence, le falta fuerza al argumento, sabor, esencia, las imágenes no son lo suficientemente contundentes para apreciar la particularidad del verdadero entorno y por tanto el mensaje no llega, no hace "click".
El tratamiento dado a la historia no termina por convencer y las grandes expectativas se disipan, dando lugar, en mi caso, a cierto dejo de tristeza.
De todos modos, sigo respetando y valorando no sólo el extraordinario talento y profesionalismo de esta mujer de cine, sino además sostengo el compromiso moral por brindar apoyo a nuestro cine y permitirnos apreciar el regreso a este medio de la brillante Elba Escobar, bajo la batuta de una gran realizadora, por lo que Maroa puede y debe verse, para que cada uno se forme su propio criterio de ella. Yo lo expreso, con reservas y esperando una mejor ocasión.


Entre caídas se aprende
No hay mejor forma de aprender, que equivocándose, confrontando la realidad...
Desde chicos, aprendemos a caminar, cayéndonos.
De ahí en adelante, la mayoría de las veces, sobre la base del error y ensayo, nos formamos una primera apreciación de la vida.
Siendo adolescentes, al desafiar los consejos de nuestros padres, porque ciertamente, nadie aprende en cabeza ajena, terminamos aprendiendo, al final del camino, que ellos tenían razón (aunque no siempre se lo reconozcamos) (porque ellos también se cayeron y aprendieron, no crean que es por sabios!)
Aprendemos a confiar, después que nos traicionan.
A amar, una vez vencidos mil temores, aplacadas las inseguridades, soltadas las amarras y lanzándonos finalmente a la mar, sin importar el naufragio o certera llegada al destino ansiado.
En medio de la tormenta, nos guarecemos de ella y calmamos nuestros apresurados latidos, para dar lugar a la calma y con ella el restablecimiento de nuestro torbellino interno, convirtiéndolo en paz.
No es fácil lidiar con nuestros demonios, pero una vez los conocemos, reconocemos y admitimos, aprendemos a aplacarlos, a vivir e incluso interactuar con ellos en nuestra atribulada vida cotidiana.
Solamente de ese modo, podemos dar cabida a nuestra particular existencia, convirtiéndola en "vida propia", abriendo las ventanas y puertas de nuestra mágica morada, para dar paso al sol del día, la brisa fresca de la tarde, los románticos atardeceres en la colina que adorna su patrio trasero, en medio de una hermosa y plácida luna, unos días modesta, otras oculta, radiante u ostentosa, coqueteando incluso con millares de estrellas para alumbrar la senda y hacer del "transitar para la búsqueda de nuestro particular destino", un mágico viaje, donde la esperanza es el norte y el próspero porvenir, la premisa de un ansiado y certero destino. Ese que se anida en el fondo de nuestros corazones, aún donde yacen las esperanzas rotas y los sueños perdidos, para avivar razones que los hagan perfectiblemente humanos y!tremendamente posibles!
miércoles, agosto 16, 2006


Bendita Ciudad, la "Ciudad Bendita" de Leonardo Padrón, o el caos cotidiano de un país que se quedó en el olvido, dejando atrapados a sus ciudadanos en la lucha diaria por salir de la suerte de fosa común en la que cohabitan...
Llegó el momento estelar, esperado por los ávidos espectadores de la televisión venezolana por señal abierta.
El estreno de la nueva telenovela de Leonardo padrón, el poeta de la televisión,quien junto a César miguel Rondón y Mónica Montañez, a juicio de quien suscribe, representan el último bastión, la última esperanza para dignificar el genéro de la telenovela, tan necesario y comercialmente vejado en los últimos tiempos...
Y es que la televisión por señal abierta, verdaderamente da asco. Desde hace tiempo pareciera haberse olvidado de la inteligencia del receptor, de la avidez por ser tomado en cuenta,por recibir un cariñito distinto a tanta mediocridad, peos, tragedias, de tanto abandono...
De historias truculentas, insultantes, escabrosas, pero nunca inteligentes ni creativas. Y es que si bien es cierto, es imposible "inventar el agua tibia", no es menos cierto, que la creatividad y autenticidad reside en la pluma inteligente de cada autor... en su prosa...su manera de contar la historia.
Millones de personas podemos escribir sobre la muerte y todos podemos percibir una idea distinta,otorgarle un detalle nuestro, una particular visión que puede coincidir con otras, pero siempre existirá algo que nos haga sentirla nuestra, diferente a las demás.
Esa es la nota característica del poeta Padrón, su pluma, verso, prosa. Sus historias abordan la frescura y retratan una cotidianidad que nos resulta conocida pero que hurga en nuestras almas para presentarnos a veces personajes con un hondo pesar, con demonios internos que deambulan por su existencia y nos recuerdan nuestros temores,pesares, sueños alcanzados y por alcanzar. Eso si, "matizado" con las características del género, como para no perder la finalidad entretenimiento-negocio que vende y cautiva a las masas y a juro tiene que "subir cerro", para dar numeritos a la planta que invierte los recursos económicos para sacar adelante a la producción.
Esta vez, llega la cotidianidad de una pareja atípica, un amor platónico, dos protagonistas antagónicos, con limitaciones físicas y sobredosis de naturalidad y sin galanura, que si se tratase de un film gringo, seguro ganarían el oscar (acuérdense que nada mejor que interpretar a un relegado social, una coja,muda, tuerta o ciega para que los críticos expresen: ¡oh my god, its terrific! y le lluevan los premios), pero por tratarse de tv local, ni modo, tendrán que conformarse con el apoyo de la audiencia, si lo consiguen.
Esta "Ciudad Bendita", viene con un trabuco de elenco, como las últimas producciones de Padrón (El país de las Mujeres, Amantes de luna LLena, Cosita Rica) todas interesantes, pero ninguna con la genialidad argumental y creativa de las dos que, a mi juicio, fueron y son sus mejores novelas, hechas cada una para plantas televisoras distintas: AMORES DE FIN DE SIGLO(RCTV)(con un cuarteto de personajes antológicos, encabezados por Gledys Ibarra, Franklin Virgüez, Ruddy Rodríguez y Alejo Felipe, la malandra, el cura, la puta y el loco) y CONTRA VIENTO Y MAREA(VENEVISION)(con un quinteto de pronóstico reservado, Ana Karina Manco, Guillermo Dávila, Carlos Olivier, Carolina Perpetuo y Mimí Lazo).
En este caso, Gledys Ibarra y Luis Gerónimo Abreu, en las primeras de cambio, representan la fuerza poética de este autor, para validar a través de sus personajes toda su fuerza creativa, seguidos por la pareja protagónica, Marisa Román y Roque Valero, Alba Roversi, Carlos Cruz, Juan Carlos García, Beatriz Valdés, Carlos Montilla, Caridad Canelón, Manuel Salazar, Carlos Villamizar y Carlota Sosa, en ellos ha estado, hasta ahora, lo más granado histriónicamente de este argumento que relata las desigualdades, luchas, sueños y miserias del mundo de los marginados, pero en el que "marginados somos todos", frente a nuestra lucha cotidiana por vivir y no existir.
Este es su elenco: Marisa Román, Roque Valero, Juan Carlos García, Alba Roversi, Gledys Ibarra, Nohely Arteaga, Yanis Chimaras, Beatriz Valdés, Caridad Canelón, Henry Soto y Carlos Cruz, como “Baldomero”. Con la participación especial de Carlos Montilla; actuaciones estelares de Carlota Sosa, Lourdes Valera, Luis Gerónimo Abreu, Milena Santander, Guillermo Dávila, Manuel Salazar, Daniela Bascopé , Elaiza Gil, Ana María Simons, Andreína Yépez, Alejandro Corona, Jessica Grau, Iván Romero; los primeros actores María Cristina Lozada, Carlos Villamizar, Fredy Galavís, Mirtha Borges, Pedro Durán, Humberto García, y Martín Lantigua. La participación de Jean Paul Leroux, Anastasia Mazzone, Laureano Olivares, Susej Vera, Josemith Bermúdez, Antonio Delli, Erika Pacheco, Adriana Romero, Paula Woy, Andreína Peralta, Miguel David Díaz, David Garcez. Con los niños, Simón Rojas y Samuel Rojas; actores invitados, Sandra Hernández y José Luis Zuleta.
Esta es su Historia :“Ciudad Bendita”- en palabras de su autor- es una historia de amor que transcurre en el fragor de un gran mercado popular, una historia de amor entre dos buhoneros, dos perdedores, dos personas del montón, tan anónimas como cualquier otra. Ella “Bendita Sánchez” (Marisa Román) tiene un detalle que empaña su belleza: es coja. Él, Juan Lobo (Roque Valero) a su vez es un antigalán de nacimiento, un hombre cuya única virtud pareciera ser la música. Pero el único obstáculo, entre el amor de Juan y Bendita, es ella misma. Pues “Bendita Sánchez” ama a otro: “Yunior Mercado” (Juan Carlos García) un metrosexual de extrema galanura que seduce a cuanta mujer desee. Y aunque “Juan Lobo” hace cien canciones y quinientos malabares para conquistar, ella sólo lo acepta como el mejor amigo que jamás haya conocido. Esta es, por lo tanto, la historia de un amor terco y en desventaja. “Ciudad Bendita” es el gran homenaje a los amores platónicos, porque “Juan Lobo” hizo de “Bendita”, su ciudad, a pesar de tanto decirle que no. Y también es la historia de un país, una gente, una comunidad entera que vive de la buhonería, de un puñado de sobrevivientes que sueñan con aprenderse la clave de la felicidad en las calles turbias de una ciudad latinoamericana.
"Ciudad Bendita", promete mucho y hasta ahora, dentro de la proximidad de su inicio, ha sorprendido en su hábil dirección y los personajes que a juicio de este servidor, han sintetizado la esencia de su historia.
Aún falta mucho camino por recorrer al poeta Padrón con su historia, demasiados personajes por descubrirse y nudos argumentales que presentar y este dramático tiene una tarea bastante difícil: superarse a si misma, vencer el tedio y la decepción de un conglomerado público, cansado de falsas promesas, caminos tortuosos e historias inenarrables preñadas de buenas intenciones, ojalá lo consiga, de verdad, de pana...
Ah, de paso la musicalización promete: Roque Valero, Franco De Vita, Yordano e incluso la extraordinaria Luz Marina Anselmi, prestaran sus voces para inmortalizar algunas subtramas de este megaproyecto dramático...¡habrá que creer y esperar!
martes, agosto 15, 2006


¿De verdad se avecina "Un Nuevo Tiempo" para todos?
No quisiera escribir de política, pero resulta inevitable vivir en este atribulado e incomprendido país, sin referirnos a la inevitable política que marca el ritmo de nuestro colapsado presente y se encuentra inmerso en este asfixiante día a día.
¿Será posible salir de este atolladero?
¿Será que por fin estamos aprendiendo de los errores cometidos y sin apasionamientos estériles ni falsas acciones de desprendimiento y aparente solidaridad vamos a lograr hallar la tan ansiada solución a esta avalancha de problemas tras 8 años de ignominia?
Ojo, que la vaina es seria.
Se ha dejado que el mal tome demasiado terreno y el pequeño belcebú, no va a dejarse arrebatar todo el imperio que ha construido, a fuerza de la desesperanza y el descontento para el cual ha sembrado, bajo un falso manto de ilusiones populistas, más descontento, ensanchando la miseria y acrecentando el odio y la brecha que ha alimentado entre sus conciudadanos.
No, no está nada fácil.
No es posible engañarnos a nosotros mismos, creer que lo logramos, que la pesadilla terminó o está por hacerlo, así de simple, como si hubieramos estado dormidos y finalmente despertamos.
Al mal hay que erradicarlo a sangre y fuego, inteligentemente, con astucia. Hay que atacar sin vacilar, sin perder más tiempo.
Aún a pesar de tanta adversidad, de tanta desventaja, si propiciamos acciones certeras y valederas, fusionándonos en un solo bloque y generando una cinergia constante de acciones desencadenadas para acabar con la opresión, quizás pudiera ser posible.
De lo contrario, realmente dificulto podamos llegar al final del túnel,donde la luz nos espera.
¿Será que lo logramos, o aún tendremos que esperar en vano, desvaneciendo nuestras esperanzas y entregándonos a la momentánea y tortuosa realidad de esta pesadilla sin final?
?y Ustedes, qué piensan?