
Una extraordinaria pelicula, que explora las distintas facetas en una relacion padre/hijo, que sirve para demostrar la valia y compleja naturaleza del espiritu humano y la intrincada madeja que representa el a veces infranqueable muro generacional,dentro del complejo, pero trascendentemente humano microuniverso de las relaciones familiares,de la mano de dos extraordinarios actores: Jim Broadvent y el talentoso y flematicamente atractivo Colin Firth.

La historia de un padre muy particular y su atribulado algo distante hijo, por causa de reacciones y actitudes, para él un tanto cuestionables, hacia quien le diera parte del ser,justo en ese trance dificil,a veces inexplicable pero inevitable,en el estamos por partir,sirve de curiosa reflexion respecto a la vida y el insondable mundo de las apariencias,sobre todo, cuando se trata de expresar afecto y valia hacia los seres que mas relevancia tienen en nuestra mundana existencia.
Un film que permite reflexionar e incluso,trasciende mas alla de su aparente premisa. Que refleja cuan importante es la infancia y adolescencia e incluso lo que estas nos permiten apreciar y forjar para marcar nuestro destino.
?Cuando viste a tu padre por ultima vez?
?Lo hiciste, al finalizar su terrenal existencia,al momento de despedirse de este microuniverso, o tan solo al despedirse momentaneamente,al situarse la vuelta de la esquina?
Yo,en lo personal,podria definir esa respuesta en dos planos.
Fisicamente,la ultima vez, o mas reciente vez que lo vi, fue una madrugada del pasado 18 de enero del 2008,en el Aeropuerto Internacional de Maiquetia, Caracas,Venezuela,hasta donde se trasladó para fisicamente despedirme, hacia un viaje de vida, que realizaria,quizas el mas grande desplazamiento fisico y hasta cosmogonico que habria realizar, dentro de ,mi sobreviviente existencia,hacia un nuevo destino, con la esperanza y vision puesta en el norte,con la fe de que era posible cambiar las ultimas tristes circunstancias de mi mundano andar,hallar claridad mas alla de las tinieblas que me envolvian,de la desesperanza que agobiaba mi alma ilusa y aun idealista de creer,que la quimera del norte habria de traer un mejor porvenir,un cambio que a casi dos años,aun no acontece,pero que me esfuerzo todavia en perseverar de alcanzar,para justificar en mi mismo,tanto desprendimiento,sobre todo, afectivo.
Su alma noble y su imborrable presencia habrian de acompañarme, no solo ese triste,enigmatico dia,pleno del dolor de la partida,de la tristeza de la despedida y del desarraigo de mi mismo, sino que incluso, abrio desde ese dia otro plano,el imperecedero,desde donde siempre esta conmigo y le veo y siento,el del alma,ese insondable rincon de los afectos,que me impelen a llamarle constantemente,a ponerle a diario en oracion y llevar grabada e incluso tatuada en mi alma su presencia,desde donde le siento,recuerdo y veo,cuando le hablo,casi a diario e incluso sin hacerlo...
Y tú, ?cuándo fué la última vez que viste a tu padre?

Su alma noble y su imborrable presencia habrian de acompañarme, no solo ese triste,enigmatico dia,pleno del dolor de la partida,de la tristeza de la despedida y del desarraigo de mi mismo, sino que incluso, abrio desde ese dia otro plano,el imperecedero,desde donde siempre esta conmigo y le veo y siento,el del alma,ese insondable rincon de los afectos,que me impelen a llamarle constantemente,a ponerle a diario en oracion y llevar grabada e incluso tatuada en mi alma su presencia,desde donde le siento,recuerdo y veo,cuando le hablo,casi a diario e incluso sin hacerlo...
Y tú, ?cuándo fué la última vez que viste a tu padre?
















