viernes, noviembre 09, 2007

Fragilidad...



Fragilidad-Gianmarco- Emmanuel

Fragilidad... Condición del amor,
Regla cauta y feroz,
donde sólo hay dos.
Reglas de amar,mil maneras de actuar,
una buena ocasión, para conversar
Y mandar mis cartas hasta donde pueda rescatarte,
Del olvido... Amor mío;
… Por ti, se me hace agua la ansiedad,
Y me acostumbro a provocar,
Las ganas locas de tenerte
entre mis brazos, solo;
Por ti me encierro en un balcón,Y me acostumbro a una canción
Y a tu recuerdo de algun sueño,Quiero ser tu dueño…
Me prometiste,el cielo y la tierra
Y todo lo que... no existiera;
Me encadenaste a tu encanto,Y en mi propio llanto,
no quiero pensar;
Se me olvidó olvidar
Hasta cuándo tendré que aguantar
Tu sonido en el silencio
de esta mente,que revienta sólo al verte;
Que con sólo dos palabras, Haces versos en mi almohada;
Si esto es fragilidad,yo soy frágil ...
Por ti,se me hace agua la ansiedad,Y me acostumbro a provocar
las ganas locas de tenerte,entre mis brazos, solo;
Por ti me encierro en un balcón,Y me acostumbro a una canción,
Y a tu recuerdo de algún sueño, Quiero ser tu dueño...
Se me hace agua la ansiedad…

Venezuela,tranquila,no todo es malo...entre amargo y dulce....

Grammy latino arranca premiando a venezolanos de Voz Veis


La octava entrega de los premios Grammy Latinos arrancó el jueves premiando con dos Grammy al sexteto venezolano de Voz Veis, el video "unplugged" de Ricky Martin y la cooperativa española "Ojos de Brujo" como Mejor Album Flamenco, en la ceremonia que se realiza en Las Vegas.

Entre las 34 de las 49 categorías que se entregaron antes de la ceremonia televisada internacionalmente, figuró también el Grammy a la brasileña Daniela Mercury, que se alzó con el gramófono de oro a Mejor Album de Música Regional por su trabajo "Balé Mulato Ao Vivo".

Los colombianos "Gaiteros de San Jacinto" se llevaron el Grammy a Mejor Album Folklórico por "Un Fuego de Sangre Pura".

"Gracias a Dios por darme tiempo para vivir esto", dijo su integrante Manuel Antonio García, de 77 años y quien no podía contener la emoción para recibir el trofeo. García dedicó el premio a sus compañeros que han muerto, "porque el tiempo pasa y uno se va", dijo.

El salsero Oscar de León le dio un tercer Grammy a Venezuela al ganar Mejor Album Tropical con Fuzionando, que se impuso sobre Albita, Aventura, Richie Ray & Bobby Cruzy Nino Segarra.
"Esto era algo que no esperábamos y ahora no tenemos palabras para agradecer por este honor que son los Grammy, el primer Grammy para Venezuela", dijo uno de los integrantes del grupo.

El sexteto cuyo nombre es tomado del habla popular de la región de Maracaibo, de donde provienen, ganó los rubros de Mejor Album Latino Infantil y Mejor Video Versión Corta.

Entre los 500 nominados a esta fiesta musical el argentino Raúl Jaurena con el trabajo "Te Amo Tanto" ganó el gramáfono a Mejor Album de Tango.

Por España la fusión flamenca de "Ojos de Brujo" y su album "Techarí", y Montserrat Caballé con el album "La Canción Romántica", se llevaron los Grammy en las categorías de Mejor Album Flamenco y Mejor Album Música Clásica, esta última empatada con el trabajo de John Neschling, "Beethoven Abertura Consagracao da Casa".

"Ahora mismo no sé qué decir, solo agradecer porque este es un grupo donde todo lo hacemos nosotros mismos y mientras aguantarme las lágrimas y llamar a todos los compañeros", dijo a la AFP Ramón Jiménez, guitarrista de "Ojos de Brujo".

CZA
Globovisión / AFP

Nota de Condolencia compartida...

HA FALLECIDO TRÁGICAMENTE DOÑA DEMOCRACIA DE VENEZUELA
(Q.E.P.D.)
Luego de una larga y penosa enfermedad y de una agonía de nueve años, ha dejado de existir, en la sede de la Asamblea Nacional, quien fuera otrora la esperanza de América Latina y ejemplo –incluso– para la transición española.
Agredida por sus propios hijos, nacidos de sus entrañas, cayó herida de 69 puñaladas de reforma. Sólo tuvo tiempo de correr hasta la estatua de El Libertador y junto a ella se desplomó, no sin antes mirar a los ojos al diputado desconocido y pronunciar las que fueron sus últimas palabras: '¡Tú sí eres bruto, hijo mío!'
Sus deudos: los partidos políticos, los sindicatos, los presospolíticos detenidos por su manera de pensar, los periodistas exiliados y los que no lo están aún, los trabajadores, los empresarios al borde de la quiebra, los docentes tratados con injusticia, los médicos venezolanos llamados despectivamente 'mercenarios' , los militares institucionales, los obispos calificados de 'miasma', los estudiantes que marchan con su 20 bajo el brazo y el pueblo –inocente de su destino– en su conjunto, invitan al velorio que se llevará a cabo en la funeraria del Consejo Nacional Electoral donde los restos permanecerán en capilla ardiente hasta el próximo domingo 2 de diciembre cuando serán finalmente sepultados.
Democracia: Sabíamos que algo andaba mal desde que alguien dijo 'juro sobre esta moribunda', pero te creíamos más fuerte. Quizá fue por eso que no hicimos por ti todo lo que era menester. Perdona nuestra indolencia. Te vamos a extrañar y también –algún día– los que hoy se convierten en tus sepultureros, cuando la ira divina se vuelva en su contra, un domingo cualquiera, por cualquier cosa. De todos modos, creyentes como somos en la resurrección de los muertos y en la vida eterna, tenemos fe en que, más temprano que tarde, el hombre venezolano caminará por las amplias alamedas de la libertad, la tolerancia yla justicia... Ese día tú renacerás y nosotros contigo.
Se ruega no enviar flores, porque... ...Una flor se marchita, una lágrima se la lleva el viento, pero una oración por su alma la recibe Dios.
Laureano Márquez.

jueves, noviembre 08, 2007

jose jose y rocio

Todo se derrumbó

El amor acaba Jose Jose

Payaso

Remembering when...

all nite , Janet Jackson

Pointer sisters, i´m so excited

he´s so shy, Pointer Sisters

miércoles, noviembre 07, 2007

Transitando un laberíntico sendero similar al tortuoso camino surcado por el túnel de Sábato

Desmenuzando mi pequeño entorno, descubro, con poco asombro, que no es más que una muestra de la patética situación actual.

¿Cómo esperar entonces, una digna respuesta, un correcto proceder, una reacción ciudadana si desde arriba lo que emana es putrefacción de un lado y el más puro y pasivo sometimiento del otro?

¿Cómo tratar de avisorar siquiera, una luz, al final del camino, cuando no existe la más sincera expectativa de acometer juntos la accidentada travesía, acompañándonos unos a otros, para en bloque, salir adelante?


El túnel (Fragmento)

"Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fué una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados.
(...)
A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad.
(...)
Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento.
La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente.
Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. -Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo."
Mariah Carey, Forever

Una vez más...

Quisiera yo, amanecer
sintiendo siempre, tu figura fiel;
sembrar mis años,cosechar tu espacio
tener una razón... para vivir.

Una vez más,venció el amor,
una vez más, la vida me sonrió;
aquélla tarde cuando yo te conocí,
llenaste mi alma, que vagaba sin sentir, una ilusión.

Siempre..., tenerte junto a mi;
Siempre..., contigo coincidir


Quiero..., sentirte una vez más;
Juntos..., la vida recordar.

Como una luz, que se apagó;
como el viento, que cambia dirección;
así al destino, sorprendió el camino,
de nuestra historia..., que jamás murió

Una vez más...,venció el amor,
Una vez más...,mi duele el corazón;


Me duermo esperando verte al despertar,
aún sabiendo, que ya nunca volverás...
Te voy a amar.

Todo, tarde o temprano, llega, ya sea para bien o para mal.


El amor en los tiempos del cólera es una novela de amor de Gabriel García Márquez, Premio Nobel en 1982, publicada en 1985. Es, principalmente, un compendio acerca del amor y sus múltiples variantes, un estudio sobre el paso del tiempo que destruye y reconstruye almas y ciudades, sobre la memoria y sus infinitos laberintos.

La trama se desarrolla en Centroamérica a principios de siglo, época en la cual, según el narrador, los signos del enamoramiento podían ser confundidos con los síntomas del cólera. Al igual que el caudaloso Magdalena, a cuyas orillas se desarrolla, la historia serpentea y fluye, rítmica y pausada, y prosa abajo va narrando a través de más de sesenta años la vida de los personajes principales, Fermina Daza, Florentino Ariza y el doctor Juvenal Urbino de la Calle. Y poco a poco, este escenario y estos personajes, como una mezcla tropical de plantas y arcillas que la mano del autor modela y fantasea, van desembocando en los terrenos del mito y la leyenda, acercándose a un oscilante y tenue final feliz.

Sin duda, la temática es profunda, rica, realista y conmovedora. García Márquez hace hincapié en cuestiones trascendentales en la vida del hombre, tales como la familia, la amistad, el amor en las diferentes etapas de la vida, la fidelidad, la convivencia conyugal, y la muerte, apelando para ello a un recurso ampliamente descriptivo.

Mediante un lenguaje lleno de riqueza y versatilidad, el escritor colombiano narra el esquema complejo, verosímil y esperanzado de un mundo que se asemeja, más de lo que nosotros pensamos, al mundo en que vivimos. De esta manera nos demuestra una vez más que la vida no es otra cosa que el trabajo interminable para el que los seres humanos fuimos creados.

RESUMEN

La historia transcurre en el pueblo caribeño de La Manga, el cual vive sumido continuas guerras civiles y la amenaza constante del cólera.

Fermina Daza junto a su padre, Lorenzo Daza, y su tía, Escolástica, se mudaron desde San Juan de la Ciénaga a La Manga en busca de un futuro más alentador. Una vez allí, aparece Florentino Ariza que se enamora perdidamente de Fermina, a la cual comienza a asediar con extensas cartas de amor a las que, mas tarde, Fermina corresponde. Pero, un día, Lorenzo Ariza es avisado del carteo y decide irse a pasar una temporada lejos de La Manga, puesto que él quería otro tipo de marido para su hija. Así pues, marcharon a San Juan de la Ciénaga donde Fermina, compinchada con su prima Hildebranda Sánchez, sigue manteniendo correspondencia con Florentino.

Con el tiempo, la familia Daza vuelve a La Manga. Un día en el que Fermina va al mercado, se encuentra con Florentino, dándose cuenta, al instante, de que no está enamorada de él, y así se lo comunica. Florentino queda destrozado, pero se jura a sí mismo que tarde o temprano conseguirá el amor de Fermina.

El tiempo transcurre, y un buen día en el que Fermina cae enferma, acude a hacerla una visita el médico del pueblo, Juvenal Urbino de la Calle. Éste, al ver la altanería y el orgullo de Fermina, cae rendido a sus pies y hace todo lo posible para que ella acepte casarse con él. Tras varios intentos, Fermina cede ante la insistencia del médico y se casan, ante la gran pena de Florentino.

Florentino, ante la desesperación de la pérdida súbita de Fermina, “decide” que Juvenal Urbino morirá antes que Fermina, y por tanto, al quedar ésta sola, él aparecerá para vivir ese amor que le había sido prohibido.

Un día de Pentecostes, en el que la vejez ya se había asentado en los personajes, Juvenal, al intentar rescatar a su loro que estaba atrapado en un árbol, muere al caer desde una escalera. Ese mismo día, en el velatorio por el afamado doctor, aparece Florentino que aprovecha para recordarle a Fermina la promesa de que iba a esperarla por siempre echa en su juventud, a lo que Fermina responde ofendida, puesto que lo toma como una osadía.

Pasado un tiempo de la muerte de Juvenal, Florentino retoma el carteo con Fermina, que al principio se muestra reticente. Pero al celebrar un año de la muerte de Juvenal, Florentino acude a la misa y Fermina le saluda con gran énfasis, hecho que Florentino toma como una esperanza. Así pues, pasados unos días, se presenta en casa de Fermina, hecho que se va a convertir en costumbre y que Fermina va a agradecer.

Transcurren los días y los meses, y Fermina decide hacer un viaje por el río Magdalena, que es preparado por Florentino. El viaje, que en principio sólo lo iba a hacer Fermina, resulta que se convierte en una especie de luna de miel entre ambos en el que, finalmente descubren que el amor puede aparecer a cualquier edad, en el caso de Fermina, o continuar toda la vida, en el caso de Florentino.

Shakira presenta "El amor en los tiempos del Cólera"
Miércoles 7 de noviembre de 2007
La cantante colombiana estrenó en Las Vegas el filme romántico, en un acto que sirvió también para recaudar fondos con destino a su Fundación Pies Descalzos.

"Participar en la película fue una motivación personal porque es una novela extraordinaria de uno de los escritores más extraordinarios de la historia y un amigo personal", dijo Shakira a Efe a su llegada a la alfombra roja del hotel donde se hizo la presentación.

Vestida con un traje turquesa y acompañada de su novio Fernando de la Rúa, Shakira explicó que al componer tres boleros para la banda sonora de la película quiso: "demostrar y exportar la belleza de mi país y la obra de (Gabriel) García (Márquez)".

Con su colaboración, confesó que pudo realizar su sueño de "llevar los elementos del charango y el bolero para narrar un lamento de los Andes" y así salirse por un momento del pop.

"Leí la obra hace siete años y me gustó sus silencios y la Cartagena amurallada de la que García Márquez se enamoró y yo también", añadió.

"El amor en los tiempos del cólera" es una adaptación de la obra del reconocido escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura en 1982, Gabriel García Márquez.

Durante la velada, la máxima ganadora de cinco Grammys Latinos el año pasado, interpretó los tres temas que compuso del filme que dirigió Mike Newell, conocido por su trabajo en la célebre comedia romántica inglesa "Cuatro Bodas yun Funeral" y "Harry Potter and the Globet of Fire".

"Hay amores", composición que trabajó junto al argentino Pedro Aznar, y una nueva versión de "Pienso en ti" son algunos de los cortes que aportó. (Cadena Global)

Reflexión...del árbol caído...

Quiero aprovechar esta oportunidad, para compartir con Ustedes,gracias alamagia de laparticipacion y enhebrada comunicación de este rincón,que perfmite no sólo la recepción del mensaje, sino además, su interactuada opinión y la remisión de articulos,opiniones,versos y videos, de parte de mis coterráneos sobrevivientes, para presentarles este artículo, remitido por mi amiga Ilo, a quiemn quiero expresar que por encima de cualquier mundana circunstancia,siembre ha sido, es y será para quienes le apreciamos,el maravilloso y profesional ser que todos conocemos y que quienes hemos tenido la oportunidad de vivenciar aún más,añoramos y queremos, en su antecedente más remoto,alejado del mundanal ruido de las pompas de cargos e institucionalidades vanas.

Al resto de mis honrosos sobrevivientes,sé de antemano que muchos han de sentirse reflejados en la autenticidad del artículo que de seguido comparto, y para quienes desconocen mis antecedentes, como ciudadano y funcionario público, quisiera aclarar, sin falsos prejuicios, ni pretender con ello buscar una paz de la que afortunada y honrosamente disfruto, que jamás me he sentido "en la cresta de la ola", sin embargo, si he estado,afortunadamente, al lado de personajes que han dictado pauta en ello y me han permitido profesionalmente, aporar mi grano de arena para hacer de mi entorno un mundo mejor, acorde a la invadida y desterrada justicia y el bien común de los tiempos actuales.

A todos, mi más sincero agradecimiento.

Diario El Carabobeño
Cauce Claro
Del ábol caído...
Iraida Fermín de Izaguirre

Sí, así reza un dicho muy viejo y muy popular: "Del árbol caído todos hacen leña". A mí en la vida me ha tocado para bien o para mal ser testigo de muchas de estas situaciones, y protagonista en muchas otras. He visto cientos de personas que mientras estaban en una posición eran colmadas de elogios y le era difícil a uno acercársele para saludarle, del cortejo que permanentemente le rodeaba pero que después de abandonar esa jerarquía andaban solitarias dejando a su paso una estela de comentarios en voz baja, desconociéndose cuánto hizo, mientras esas mismas personas la lisonjeaban de una manera burda y hasta repulsiva. Y la gente con quien se comenta a veces estas injustas e interesadas conductas, se limita simplemente a decir: "Bueno, así es la vida", en una especie de velada complicidad o, en el mejor de los casos, de una tácita aceptación. Yo no pienso así y mucho menos actúo de esa manera. Creo que cuando la persona es noticia -y conste que yo lo he sido- es el momento en que menos necesita compañía o halagos; pero cuando se encuentra sola o pasando un mal rato, una llamada, una esquelita, una visita, un simple abrazo, se crecen y se transforman en un gesto de solidaridad invalorable para quien lo recibe.

Siendo muy joven, inesperadamente fui noticia: en un Estado bastante conservador hace veinte años -y que me perdonen quienes no aceptan de buena gana ese calificativo- fui nombrada para un importante cargo en la Administración Pública; la mayoría de amigos con quienes consulté la propuesta que se me hacía, fueron de opinión de que no aceptara, en primer lugar porque había trabajado mucho y me pensaban con capacidad para otra posición, en segundo lugar porque ese cargo era una especie de sheriff, de hombre rudo y madrugador que iba de bar en bar comprobando el comportamiento de las personas. Yo lo medité y acepté. Mi gestión se ajustó a los propósitos de enaltecer la posición y aunque de noche me daba mis vueltecitas por la ciudad para comprobar el estado de las calles, el funcionamiento del aseo urbano y otras cosillas, me dediqué a aplicar mis conocimientos jurídicos en la producción de proyectos de decretos y reglamentos de ordenanzas para ser aplicadas a casos que no eran resueltos por aquellas. De allí fui a otra dependencia superior, donde estuve dos años; en ésta fueron muchos los proyectos que concreté y esa etapa de mi vida la califico de valiosa por lo que di y por lo que aprendí.

Por circunstancias propias de la actividad en la que había incursionado, me vi obligada a desplazarme por toda Venezuela, donde tuve una figuración bastante destacada en charlas, conferencias, entrevistas, programas de TV, siendo conocida por mucha gente. Esta situación duró un año, más exactamente trece meses, y por causas ajenas a mi voluntad volví a mi vida de siempre, sin diarios, sin programas ni entrevistas. Allí, a partir de ese momento nadie, así de simple, tomó un teléfono para conversar conmigo. Una gran soledad me rodeó, a tal punto que alguien muy allegado a mí, residenciado fuera de Venezuela, estaba por aquí y se marchó sin siquiera hablarme una vez. A los años este hecho surgió en una conversación; él se limitó a decirme que no lo había hecho porque le produjo lástima lo que ocurrió... ¿Lástima? ¡Qué raro! Cuando muere alguien con todo y que desde pequeños nos han dicho que pasa a mejor vida, a todos sigue dándonos lástima, pero por eso no vamos a dejar solos a los dolientes; muy por el contrario procuramos acompañarlos, consolarlos, darles nuestro apoyo.

Esa experiencia vivida fue una gran lección, mas no un motivo de depresión ni de apatía, sino de acicate para seguir por la meta trazada y así se sucedieron y se han producido muchas actuaciones satisfactorias y plenas de reconocimiento por personas menos mezquinas y más desprendidas. Al terminar por ejemplo un posgrado en Caracas y resolver la universidad abrirlo en Maracay, el coordinador, un reconocido jurista y profesor entre otras de la materia fundamental, se acercó a mí y me participó que yo había sido seleccionada para coordinar el nuevo curso y para dictar la materia que él enseñaba. Como ésta, la vida se ha ido poco a poco encargando de neutralizar la envidia o el desconocimiento y por ello le estoy profundamente agradecida; y cuando presencio actitudes como ésas de que les hablaba, las repudio. Y quien las vive cuenta con mi afecto, se lo manifiesto y le reconozco sus méritos sin desmedro de los que pueda tener quien lo reemplace. A ambos les deseo suerte y cuando el séquito de otros indulgentes ya no le rodea ni le colma de alabanzas yo me le acerco, porque allí y en ese momento es que se necesita el calor humano que levanta el espíritu y hace que creamos de nuevo en las personas y recobremos la fe en los sentimientos de los demás. Las posiciones, amigos, los cargos y la figuración son pasajeros. El cariño, reconocimiento y respeto son duraderos, permanentes, inmanentes e imperecederos y a ellos hay que aferrarse. Solamente así podremos levantar el árbol caído, apuntalarlo, regarlo y sentarnos a su sombra en espera de su renacer.

En marcha estoy