

Hoy desperté atribulado,
buscando un no sé qué.
Después de una noche algo agitada,
en la que revolotearon ideas, temores, inseguridades y deseos,
en medio de un maremagnum de expectativas afectivas, personales, laborales...
Escribo, pues este espacio se ha convertido en suerte de catarsis, catalizador de efectos, de puente comunicativo...quizás alguíen reciba estas líneas, establezca un contacto, entienda o desentienda este parecer,...no sé, realmente no pretendo volverme o convertirme en lo que no soy y nunca he querido ser...un despojo de sueños desgastados,de esperanzas rotas, de deseos no logrados.
He tratado de obrar conforme me ha indicado la razón...y el corazón, de dar siempre lo mejor, aunque a veces los resultados no hayan sido los esperados. Y no me arrepiento de nada. Si hice daño, no fué intencionadamente y siempre he tratado de respetar, por la sencilla razón de exigir respeto, que creo haberme ganado con suficientes méritos...indistintamente de aquellos que pudieran pensar lo contrario,en fin,cada quien tiene derecho a expresarse y pensar como a bien tenga...
Pero hoy, después de un tiempo, sigo viendo a mi alrededor y siento que no todo esfuerzo ha dado resultado, que la lucha pareciera no haber sido suficiente, ni las lágrimas,ni la voluntad, ni el afecto, y entonces pareciera estar...en ninguna parte...Con un futuro(?)expectante...incierto...una afectividad rica en sensibilidad y aprehensión,pero a veces,...también incierta;unas expectativas de vida algo insatisfechas y repito, no por falta de esfuerzo y voluntad.
¿Qué hacer entonces?¿acaso asirme del viejo adagio..."dejar hacer,dejar pasar" y esperar que el tiempo se encargue de hacer por si mismo que el orden/desorden/orden de las cosas y hechos se impongan?
¿Asumir una postura diferente y tentar la suerte, buscando una respuesta que un expectante e incierto destino produzca?
¿Bajar la cabeza y sucumbir ante la mediocridad y oprobio, encogiendo los hombros y dejándome aplastar, por el apesadumbrado dia a dia, rumbo al despeñadero cierto que probablemente se avecine en el "adoctrinado" liberalismo del" valle inconstante y deprimente de la laboralidad actual"?
¿Reconocerme vencido, sin luchar contracorriente, aplastar la dignidad y vestirme de indiferencia,para seguir esperando en vano,que un giro del destino,tuerza felizmente el rumbo y me traiga la alegría?
¿Lanzarme de frente y abandonar estas premisas actuales, carentes de sentido y buscar en ese salto al vacío, un tanto desconocido,nuevas esperanzas, con la intención clara de desentrañar sobre la marcha las nuevas premisas de otro destino, quizás con otras luchas, pero provistos de la posibilidad de que de allí emerjan, aún en solitario la risa y la alegría?
¿Vestirme de esperanza, pintarme de alegría, esperando en Dios confiado, que la razón y la verdad se impongan, trayendo la confianza, saldando viejas cuentas,reestableciendo el equilibrio roto,renaciendo la alegría?










